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viernes, 27 de abril de 2018

PATITAS CON MANI




El maní, Arachis hypogaea, el cacahuete común, cacahuate o maní, es una planta anual de las leguminosas, cuyos frutos, de tipo legumbre, contienen semillas apreciadas en la gastronomía.
El arqueólogo estadounidense Tom Dillehay descubrió los restos de maníes de 7840 años en Paiján y en el valle de Ñanchoc, Perú. Esta especie se cultivó por primera vez en la zona andina costeña de Perú, según los restos arqueológicos de Pachacámac y del Señor de Sipán en Perú. Los incas extendieron su cultivo a otras regiones de Sudamérica y los colonizadores lo hicieron en Europa y el continente africano.
El maní o inshic en quechua, era uno de los productos más alimenticios e importantes del antiguo Perú, creció en las regiones tropicales y subtropicales de América del Sur. Como muchos alimentos, los antiguos peruanos lo consideraron sagrado y lo inmortalizaron en representaciones antropomorfas como el del “Tocador de flauta”, de la cultura Mochica, así como los hermosos collares de la tumba del Señor de Sipán, que presenta reproducciones de maníes con cascara en oro y plata
El maní se utilizo en numerosas comidas, salsas y mazamorras o Apis, así como en bebidas, como el ponche o la chicha de maní. Se producía también un aceite, tal como lo asegura García Hurtado de Mendoza “…una semilla menuda llamada maní, que molida y cocida da de sí gran cantidad de aceite tan claro y excelente que se gasta en la comida sirviendo en las demás cosas que suele el olivo”.
Las patitas con maní son hechas a partir de un rokro o ajiaco precolombino, mestizado con carne de cerdo. Plato de pobres, las patitas de cerdo, en Perú, New Orleans, en Brasil y Madrid, pero cuan sabrosas para los conocedores, aquí se aplica una picante salsa de maní, y se chupan los dedos, veamos la receta

  




Ingredientes: (6 personas)

4 Patitas de cerdo
1/2 Kilo Carne de cerdo
1 Cebolla
2 Ramas Apio
1 Rama Romero fresco
1/2 Cucharada de Orégano
20 Gramos Ajos pelados
2 Ajíes Panca
2 Ajíes Mirasol (ají amarillo)
1/2 Taza Aceite de oliva
1/2 Cucharadita. Pimienta molida
1 Cucharadita Cominos molidos
100 Gramos Maní crudo
1/2 Kilo Papas blancas arenosas

Preparación:

1- Cocer las patitas y la carne con pimienta, sal, tres dientes de ajos enteros, cebolla, apio, romero y orégano, durante dos horas en agua que las cubra.

2- Aparte sancochar las papas y pelarlas, luego cortarlas en daditos algo pequeños.

3- Poner a calentar el aceite para freír los ajos picados finamente. Agregar los ajíes panca y mirasol, tostados y molidos, así como la pimienta y cominos.

4- Cuando el aderezo esté apenas dorado echar las patitas y la carne, deshuesadas y picadas en cuadritos, una taza del caldo en que se cocieron y el maní tostado, pelado y molido, dejando hervir unos minutos. Entonces agregar las papas.

Debe quedar algo suelto y si es necesario agregar más caldo.




CAPITAN



Siguiendo con lo referente a los tragos peruanos, a los cocteles más propiamente dicho, hoy hablaremos del famoso Capitán, un trago varonil, fuerte como su nombre y que siempre que lo escuchaba pedir cuando era chico aun, me preguntaba será por un capitán de barco? O ¿del ejército?, ¿Un piloto? Cuentan que su historia se remonta al año 1920 en la mismísima sierra de Puno donde los capitanes tras su ronda se sentaban en el bar del pueblo y pedían su combinación preferida vermouth y pisco. Luego los Generales pedían este mismo trago al que denominaron capitán, pero de caballería. Con el paso del tiempo la receta paso los andes y llego a la capital y tal ha sido su evolución que ahora no se sirve sino es en copa de Martini, también se le conoce como el Manhattan peruano




INGREDIENTE

1 ½ oz Pisco Puro
1 ½ oz vermouth Cinzano Rosso
3 cubos de hielo

ELABORACIÓN

Enfriar el vaso donde se servirá el cóctel, para esto añadirle hielo y dejarlo reposar. Por otro lado, se debe poner el pisco y el vermouth dentro de una coctelera con abundante hielo. Agitar durante 10 segundos y verter en la copa de Martini.


PISCO SOUER



El pisco sour es la bebida emblemática del Perú, fue creado en Lima por Mr. Víctor V. Morris, un inmigrante anglosajón. Mr. Morris era propietario del “Morris Bar”, famoso establecimiento ubicado en la calle de Boza (Jirón de la Unión) N° 847, como se puede comprobar puesto que ya en 1927 publicaba anuncios sobre su “pisco sour”.
El pisco sour es un cóctel preparado con pisco y el jugo de limón con diversos agregados, incorporado en la gastronomías de Perú en donde es considerado cóctel nacional. La denominación proviene de la unión de las palabras «pisco» (un tipo de aguardiente de uvas) y «sour» (en referencia a la familia de cócteles que utilizan limón como parte de su receta). Sobre el origen de este cóctel existe una controversia entre el Perú.
Las primeras menciones a la expresión «pisco sour» en el Perú aparecen en dos artículos publicados en las revistas limeñas Hogar, de septiembre de 1920, y en Mundial, de 1921.
El antecedente de una bebida en la que se habría mezclado pisco con limón, se ubicaría en el Virreinato del Perú, alrededor del siglo XVIII, donde cerca de la Plaza de Toros de Acho, en Lima, se creó el denominado Punche, lo que nos lleva a pensar que desde mucho antes se venía ya cocinando la receta final.
En efecto, el Mercurio Peruano del 13 de enero de 1791, en una narración sobre las costumbres limeñas, describe como los pregoneros vendían bajo el nombre de "agua de berros" un "punche" o ponche –esto es aguardiente templado con agua, limón y azúcar– tan recargado de aguardiente, que sería funesto en pueblos menos moderados. Al respecto, Luciano Revoredo refiere en su obra que, de esa manera, El Mercurio Peruano daría cuenta de la venta en la Plaza de toros de Lima de un producto que se llama "punche", en el siglo XVIII, que sería pisco con limón; agrega que la prohibición de la venta de aguardiente en la zona sería consecuencia de las peleas y borracheras que allí originaban, y que por ello los esclavos comerciaban pisco bajo diversas denominaciones. Según Revoredo la bebida denominada "punche" podría ser antecedente del Pisco Punch, un cóctel preparado a fines del siglo xix, en el barBank Exchange de San Francisco California, mezcla de pisco, limón y piña.
A su vez, un recetario publicado en Lima en 1903, describe un coctel preparado con una clara de huevo, azúcar fina y algunas gotas de limón, ingredientes que eran batidos en forma de ponche.

El coctel llamado «pisco sour» se originó en Lima antes de 1920, en el Morris' Bar (también referido como Morris Bar, Bar Morris o Bar de Morris) de la calle Boza 847, en el Jirón de la Unión de Lima, en el cual se ofrecía como una novedad el pisco sour, inspirado en el whisky sour . Según José Antonio Schiaffino, en El Origen del Pisco Sour, el inventor del cóctel habría sido el californiano Víctor V. Morris, propietario del Bar Morris, que había abierto sus puertas en 1915 y que cerró en 1933; a su vez, según otra versión, habría sido preparado en el mismo bar por los bartenders peruanos Alfonso Bregoye, Graciano Cabrera y Alberto Mezarina.

De acuerdo a Guillermo Toro-Lira, el Bar Morris abrió sus puertas en 1916 y las cerró en 1929, allí habrían trabajado como bartenders: Leónidas Arteta, Augusto S. Rodríguez, Hernán B. Bruijet, Víctor H. Conde, Alfonso G. Matos, Rafael S. Vargas, Mario Bruijet y Juan de Dios Mejía, y que el creador del pisco sour sería el propietario del bar, pero como no ha sido posible encontrar la receta del pisco sour de Víctor Morris, no es posible determinar si ésta consistía en una simple mezcla de pisco con jugo de limón y azúcar, como lo era el whisky sour de entonces, o era idéntico a la receta del pisco sour peruano preparado hoy en día. Posteriormente, Toro-Lira ha sostenido que la receta original habría evolucionado en el Bar Morris, durante 18 o 20 años, hasta llegar a su formulación actual, con la intervención del bar tender Mario Bruijet (Mario Bruiget), que sería su co-creador, y que después trabajaría en el Hotel Maury.

Las primeras referencias documentales al «pisco sour» aparecen en 1920 y 1921. En un artículo de Luis Alberto Sánchez, publicado en la revista Hogar de Lima de septiembre de 1920, y en la revista Mundial Nº 52 de Lima, publicada el 22 de abril de 1921, un artículo titulado "De lo huachafo a lo criollo", narra las tertulias del limeño José Julián Pérez, quien toma un licor blanquecino preparado por un bar tender del bar de Boza de propiedad de Míster Morris y que "después de beber uno tras otro varios "pisco-sours", exclamó triunfante: – ¡La huachafería! ¡Lo criollo!"

En "Lima, la Ciudad de los Virreyes", una guía de Lima de los años 1928-1929, escrita por Cipriano Laos, aparece una nota promocionando el Bar Morris, en la cual se señala al pisco sour como una de sus especialidades:
Los hoteles mas elegantes de la época imitan el cóctel y así llega el pisco sour al Hotel Maury, en la esquina de los jirones Ucayaly y Carabaya, y al Hotel Bolívar, en la Plaza San Martín intersección con la avenida Colmena. También se ha señalado que fueron los bármanes del Bar Morris, que al cerrar, difundieron la receta en los hoteles de Lima. Por otro lado, el Hotel Maury se atribuye la creación del pisco sour en su actual formulación

Desde entonces y por su sabor, este aperitivo se ha difundido sin cesar no solamente en el Perú sino en los países a donde llegó gracias a los restaurantes de comida peruana que ahí existen.
En 2003, el Gobierno Peruano dictó un instructivo para fomentar local e internacionalmente su consumo. Así, todas las reparticiones del Estado peruano, sus misiones diplomáticas, consulares y representaciones ante organismos internacionales, en sus cuentas de gastos en compras de licores, deberán disponer del cincuenta por ciento para adquirir pisco y cincuenta por ciento para otros licores. El entusiasmo de los productores locales de pisco por esta medida oficial ha sido tal que el incremento de su producción ha sido notorio. Del mismo modo, se dispuso que en las tarjetas de invitaciones oficiales ya no se mencionara el clásico "cóctel de honor" o "vino de honor" sino "pisco de honor".
Por Resolución Ministerial 161-2004-PRODUCE, con fecha 22 de abril de 2004, se instituyó "el primer sábado del mes de febrero de cada año, como el día del Pisco Sour, a nivel nacional", en reemplazo de la norma anterior que fijaba el 8 de Febrero
El 18 de Octubre de 2007el Instituto Nacional de Cultura (INC), declaró al Pisco Sour como Patrimonio Cultural de la Nación basado en la Convención para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco la Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación y la Directiva sobre Reconocimiento y Declaratorias de las Manifestaciones Culturales Vigentes como Patrimonio Cultural

Pisco Sour Clasico para preprar en casa (8 personas)

Ingredientes
2 vasos de pisco
1 vasos de jarabe de goma o 1 1/2 vaso de azúcar blanca
2 claras de huevo
el jugo de 4 limones
1 taza de hielo en cubitos
amargo de angostura y canela en polvo para decorar.
Preparación
Licuar los ingredientes, menos el amargo de angostura y la canela en polvo. Cuando se forme regular espuma y el hielo se haya triturado, servir en vasos pequeños y decorar con unas gotas de amargo de angostura y una pizca de canela en polvo. Servir inmediatamente.

Pisco Sour clásico para preparar en barra
Ingredientes
2 onzas de pisco
1/2 onza de jugo de limón
3/4 onzas de azúcar blanca o 1/2 onza de jarabe de goma
1/3 de clara de huevo
3-4 cubos de hielo
Preparación
Poner los ingredientes en una coctelera con bastante hielo y agregar la clara. Agitar la coctelera, poner un colador y vaciar el contenido de un vaso de 4 onzas. Servir con dos gotitas de amargo de angostura y canela molida como opción.


PEPIAN DE CHOCLO



Otro platillo muy antiguo es el pepián de choclo, una rica comida que me lleva a mis épocas de adolescente donde no era muy de mi agrado, hasta que en mi época de universitario en casa de mi tía Zenaida, a quien cariñosamente llamamos “MAMAZENA” lo volví a probar y esta vez me encanto, esta señora de manos prodigiosas para la cocina me devolvió la fe en el PEPIAN de choclo.
Considerado por muchos como un potaje de gala, se servía en la mesa de los Virreyes, se tiene referencia escrita de su presencia en un libro del siglo XVIII donde Esteban de Terralla y Landa en su obra “Lima por dentro y por fuera” escribe así en uno de sus párrafos ““Que empezaron los halagos, / Que cesan los cumplimientos, / Y que te alargan finezas, / Que te hacen dos mil obsequios. / Que ponen por primer plato / Un manjar muy estupendo, /.../ “Que sacan pepián después”. Don Ricardo Palma en su célebre “Tradiciones Peruanas” también menciona el pepián, cuenta que “Tan a la orden del día anduvo la lengua del Lacio, que no solo había latín de Sacristía, sino latín de cocina; y buena prueba de ello es lo que se cuenta de un Papa que, fastidiado de la ‘polenta’ y de los ‘macarroni’, aventuróse un día a comer cierto plato de estas tierras de América, y tan sabroso hubo de parecerle a Su Santidad, que perdió la chaveta, y olvidándose del toscano, exclamó en latín: ‘Beati indiani qui manducant pepiani ”. Alberto Tauro del Pino, en su “Enciclopedia ilustrada del Perú”, nos ofrece la receta del pepián: “El choclo fresco y rallado se cuece con manteca y carne de cerdo; y para que la masa sea más suave y sabrosa, puede efectuarse la cocción en leche. Cuando está a punto se le agrega el condimento, preparado a la sartén con ajos y cebollas picados, sal, pimienta y ají al gusto; y antes de retirarla del fuego, queso fresco, huevos duros, aceitunas y aún papas sancochadas si se desea”
Se dice que tiene su origen en las palabras quechuas ‘pipuyan’, ‘pipuyachini’ y ‘pipu api hina’, que traducidas al español hacen referencia al guiso espeso y cuajado que son características del plato. Se indica que la palabra pepián proviene del vocablo ‘pepas o granos molidos’.
El pepián de choclo rallado o chancado con pollo o pavo, con moderado ají, cebolla y ajos, que se sirve con arroz graneado podría ser una creación limeña, sin embargo hay infinidad de formas de prepararlo en el Perú y en toda América. En Perú además del pepián de choclo, esta el pepián de costilla de cordero con harina de maíz, que se come en Arequipa, el pepián de pavo con garbanzos que se come en el Norte, el pepián de pavo y arroz, el pepián de Cuzco que es con ají y cuy frito, el pepián de choclo con chancho, el pepián de choclo con pavita y muchos más que están por allí en todo el Perú

El viajero W.B. Stevenson pasó en el Perú bastantes años al final de la Colonia y durante la Emancipación. Pues bien, este inglés en el conjunto de sus informaciones sobre las costumbres de la sociedad peruana nos señala que el pepián es hecho de arroz triturado y una especie de espesado con carne de puerco o de pavo y altamente sazonado con las cáscaras del ají verde, muchos escritores en el siglo XIX como Felipe Pardo y Aliaga también lo mencionan.
Lo cierto es que uno mi memoria me lleva al pepián de choclo, al limeñísimo plato que me trajo los recuerdos hoy y les comparto una receta de buena data.




INGREDIENTES (4 personas)

1/3 de taza de aceite
1 dientes de ajo picado
1 taza de cebollas picadas
Ají molido al gusto
½ kg de carne de cerdo
½ taza de agua hirviendo
8 choclos rallados o licuados
Sal y pimienta al gusto
Agua hirviendo en cantidad necesaria

ELABORACIÓN

Calentar el aceite y freír el ajo picado, la cebolla y el ají.
Incorporar la carne cortada en trozos pequeños.
Dorar y añadir agua hirviendo
Cocinar por 15 minutos o hasta que esté a punto
Agregar el choclo y agua hirviendo en cantidad necesaria
Cocinar moviendo constantemente con una cuchara de madera, hasta que la preparación este ligera y brillante
Servir acompañado de arroz

Nota: si prefieres puedes usar carne de pollo en lugar de la de cerdo



CONCHITAS A LA PARMESANA

Las conchitas a la parmesana, un plato de culto en lo referente a mi persona, hace muchos años mi padre nos llevaba a un restaurante que se llamaba los vagones, mi padre le gustaban mucho los restaurantes donde se vendían productos del mar, allí probé por primera vez las conchitas a la parmesana, un plato que sin duda difícilmente no encanta a quien lo prueba, me hice adicto a ellas, las conchas de abanico son unos moluscos familia de los bivalvos (Clase de moluscos acuáticos que tienen el cuerpo protegido por una cubierta formada por dos piezas o valvas) y cercanos a las ostras y las almejas. Las suelen llamar también Vieiras, derivado del idioma gallego, porque en Galicia son abundantes, en castellano es Veneras que proviene de Venus la Diosa del amor, allí encuentro la relación con mi fijación por este platillo, es toda una relación amorosa tener el placer de comer conchitas a la parmesana y para que nos entiendan un poco los que nos leen posiblemente de Chile, por esos lares les llaman ostiones.


Las conchitas a la parmesana son evidentemente un regalo de la influencia italiana a nuestras costumbres alimenticias, tan simple como deliciosa esta entrada tienes algunos secretos para prepararla, mantener las conchas tiernas y que no queden chiclosas, por ello hay que tener cuidado con el tiempo en el horno, igualmente no excederse con el queso. Este platillo es sumamente sencillo de preparar, lo que necesitamos son unas conchas frescas

RECETA

Las conchitas a la parmesana solo necesitan, como condición exclusiva, conchas frescas. Si las conchas son muy grandes, necesitarán más tiempo de cocción. Si son muy chicas, su paso por el horno será veloz.
Usar conchas más frescas que encuentres y el mejor queso parmesano. Cuidado con el limón, y si deseas, reemplaza el agua por vino blanco. Pruebe con unos granos de kiwicha o con alguna hoja verde, como la albahaca.









INGREDIENTES

Conchitas la cantidad que desees
Queso parmesano
Limón
Ajo molido
mantequilla
Agua o vino blanco
Sal
Pimienta

ELABORACION

Precalientas tu horno a 250 grados centígrados.
Observas si las conchas son muy pequeñas, no es necesario separarlas del caparazón. Lávenlas, eso sí, y si deseas, retira el coral. Escurre los caparazones y colócalos en una bandeja de horno.

Colocar encima de cada concha unos granitos de sal, pimienta, una pizca de ajo molido, jugo de limón, un trocito de mantequilla y cubre con queso parmesano. Salpica unas gotitas de agua encima, para que no se sequen.

Luego de agregar el queso, lleva las conchas al horno, que debe estar bien caliente, y solo en función de gratinador. Dependiendo del tamaño, deben estar entre 3 y 5 minutos en el horno. No se excedan del tiempo y listo

Las acomodas en un plato y que disfruten.




OCOPA AREQUIPEÑA

La Ocopa es uno de los platos más representativos de la cocina Arequipeña. Su origen se remonta posiblemente desde la época del imperio incaico, cuando los chasquis llevaban en su recorrido, una bolsa llamada Ocopa y que en su interior tenía ajíes, maníes molidos y hierbas.
Hasta finales del siglo XIX la Ocopa solo se consideraba una salsa picante, un plato presente en fechas festivas. Nos cuenta Francisco en 1896 Ibáñez en su libro “la mesa peruana” tenía como ingrediente tolinas (chanque, loco) picadas o mariscos, hojas de nabo tiernas y escurridas llamadas lorito, targüi y cabezas de camarones secos o frescos.
La Ocopa fue paulatinamente cambiando, redujo la cantidad de ingredientes y finalmente termina en una salsa que se utiliza como acompañamiento de papas sancochadas. Esta entrada puede variar su sabor según la zona y los secretos propios de cada cocinero, pero a decir del reconocido chef Eduardo Sernaque no se debe abusar del huacatay porque es un ingrediente de fuerte sabor y que no todos toleran, tanto así que en Arequipa la Ocopa no es tan verde como en otros lados, asegura también que lo que debe tener indispensablemente es ají mirasol por el aporte de sabor y aroma, además esta de otros componentes como ajo, aji amarillo, sin pepas queso paria (queso fresco semiduro de color amarillento de la región altiplánica y sur del Perú), galletas de animalito para darle ese sabor poco dulce, maní tostado bien molidito, leche evaporada, sal y azúcar, también en Arequipa nos recomiendan la papa canchan (también conocida como rosada por el color de su cascara) por ser adecuada por su sabor y textura, entre las variantes que se usan es que se puede sustituir el maní por nueces o pecanas.



INGREDIENTES (5 personas)

1 Kg. de papa blanca
½ Kg. de cebolla
½ Kg. de queso fresco
1 taza leche evaporada
200 gr. de maní tostado
6 ajíes verdes sin pepas ni venas
4 ajíes mirasol sin pepas ni venas
1 ramita huacatay
aceitunas e botija (para decorar)
4 huevos duros
Hojas de lechuga
Aceite y sal al gusto

ELABORACIÓN

Sancochar pelar y cortar las papa en rodajas.
En una sartén freír los ajíes verdes, mirasol y la cebolla picada.
Poner en la licuadora lo frito anterior.
Agregarle el maní la leche y el queso y licuar añadiéndole ramitas de huacatay y sal.
Cuidar que la crema salga homogénea y con el punto exacto de sal.


TAMAL


El tamal, si tuviéramos tiempo habría que escribir un libro sobre este plato tan versátil y tan comido con sus diferentes rellenos y nombres, en algunos lugares como Venezuela se le llama hallaca, chuncho en Guatemala, en Chile humitas, en Puerto Rico guanime.
El tamal proviene del náhuatl tamalli, que significa envuelto, con este nombre lo conocemos en muchas partes de América como les comentaba, preparado generalmente con masa de maíz cocida envuelta en hojas de la mazorca o de la misma planta de maíz, plátano, bijao, maguey, aguacate o incluso papel aluminio o plástico.
A fines del siglo XIX, Juan de Arona incluye el término “tamal” en su “Diccionario de Peruanismos”, atribuyendo el origen del término a la voz mexicana “tenamaxtl” y refiriéndose al tamal de Lima como una pasta, masa o bollo de harina de maíz aderezada con manteca del puerco, carne de lo mismo, su punta de ají,…
El origen a ciencia cierta de que país proviene el tamal, no se ha podido decir, no hay pruebas suficientes para atribuírselo a algún país en particular, muchas variedades del mismo se preparan en diversos lugares y constituyen parte de la dieta habitual de sus pobladores, como es el caso de México, Perú, Argentina, Chile, Colombia, Bolivia, países de Centro América y otros países de América donde el maíz tiene mucha importancia en la dieta.
Si bien es cierto se supone que el maíz es originario de México y que de allí se llevo a toda América, también hay evidencias que no solo llevaron productos sino comidas, es posible también que el tamal fue inventado en otra parte y llevado a México como parte del intercambio cultural. Se han encontrado hallazgos recientes donde se encontraron en tumbas evidencias de tamales. En México hay una gran cantidad de variedades de tamales según la región y se calculan entre 500 y 5000 los distintos tipos y se estima que su consumo es de miles de millones al año.
En Perú como en otros países existen varios tipos de tamales, para explicar el origen del tamal peruano hay que remontarse a las humitas que existían antes de la llegada de los españoles, y así mismo la variante producida por la presencia de esclavos negros, que provenían especialmente de la zona atlántica de África. El antropólogo peruano Humberto Rodríguez Pastor destaca una variante del tamal de Lima como un legado afroperuano que le suma sazón al sabor del tamal indígena y crea su propia variante a la gastronomía de este país en su obra La vida en el entorno del tamal peruano. Tiene una similitud con la hallaca de Venezuela.
El antropólogo peruano Humberto Rodríguez Pastor dice que el tamal es una herencia afro-peruana en su libro “La Vida en el entorno del tamal Peruano”. El autor afirma que el tamal tomó la apariencia actual en el Perú con la llegada de los españoles que vinieron con sus esclavos, originarios de la costa atlántica en el continente africano. Aunque, sin embargo, podemos remontarnos a las variedades anteriores pre-incas en la ciudad de Huancayo, que luego se convirtió en alimento tradicional de Nativos Americanos. Los Tamales Peruanos fueron desarrollados incluso como una ración portátil para su uso durante las guerras en la antigua América.
Un plato que realmente identifica al venezolano muy elaborado y que esta presente en la gastronomía de Venezuela es sin lugar a dudas la hallaca. Es el más tradicional de los platos que engalanan las festividades navideñas en Venezuela, no se comercializa tanto como en otros países porque forma parte de las tradiciones familiares en Diciembre y mas bien es un acontecimiento familiar el prepararlo, las familias se reúnen en torno de su confección, y se llegan a elaborar cientos en cada reunión. Desde su cubierta de hojas de plátano hasta los detalles que adornan y componen su guiso, pasando por su ingrediente primordial, la masa de maíz coloreada con onoto, la hallaca es la expresión más visible del mestizaje del venezolano.
En Colombia su consumo también es muy alto, el tamal es un plato tradicional que es parte integral de la cultura de todas las regiones de Colombia, donde se han referenciado unas 500 variaciones del plato.
RECETA DE TAMAL PERUANO
INGREDIENTES
400 gramos de pierna de cerdo,
250 gramos de papada de cerdo,
1/2 kilo de maíz blanco pelado,
150 gramos de maní,
200 gramos de manteca de cerdo,
1/2 cucharada de pimienta molida,
sal,
1 cucharada de comino molido,
8 ajíes panca,
2 ajíes amarillos,
8 aceitunas negras,
2 huevos,
1 copa de pisco,
1 paquete de hojas de plátano,
1 ovillo de totora o pabilo.
ELABORACION
Remojar el maíz durante dos días. Luego sacarle a cada grano la puntita y moler en moledor de granos o en batán.
Cortar la papada en trozos pequeños y la pierna en ocho porciones. Sazonarlos con sal, pimienta y comino, y frotarlos con un poco de ají panca previamente soasado, remojado y molido.
Calentar un poquito de manteca y sellar la carne haciendo que dore un poco. Agregarle el resto del ají panca, la pimienta y el comino y freír. Luego, cubrir con agua y dejar cocer hasta que esté blanda; agregar más agua mientras se cuece. Deben quedar dos tazas de caldo.
Colocar el maíz molido en una mesa formando un volcán; agregar el caldo en que se coció la carne, la sal y la manteca.
Amasar fuertemente frotando hasta que se formen ojos o globitos; incorporar el pisco y el maní tostado y molido. Reservar unos pocos granos enteros para el relleno y amasar un poco más.
Colocar un poco de masa en una hoja de plátano soasada y sin la nervadura central. Rellenar con la carne, el huevo duro, el maní entero, el ají amarillo soasado y cortado y la aceituna sancochada.
Tapar el relleno y envolver el tamal con otra hoja cruzada, de modo que quede perfectamente cerrado y de forma cuadrada; atar con la totora.
Acomodar en el fondo de una olla unas corontas de maíz. Cubrir con hojas de plátano y colocar los tamales parados uno al lado del otro. Poner agua caliente sólo hasta el filo de las corontas. Cocer durante cuatro horas e ir agregando el agua que se necesite.
Colocarle su salsa criolla encima a la hora de presentarlo.